A.C.V (Primera parte)
Ataque cerebral
Es una interrupción del suministro de sangre a cualquier parte del cerebro y, algunas veces, se le denomina «ataque cerebral» (derrame cerebral). Puede suceder por el bloqueo o ruptura de un vaso sanguÃneo. Al detenerse el flujo sanguÃneo durante más de unos pocos segundos, el cerebro no puede recibir sangre y oxÃgeno y por ello las células cerebrales pueden morir, causando daño permanente. Hay dos tipos principales de accidente cerebrovascular, el ACV isquémico y el hemorrágico.
ACV ISQUÉMICO:
Esto puede suceder de dos maneras: se puede formar un coágulo en una arteria que ya está muy estrecha, lo cual se denomina trombo. Si bloquea la arteria completamente, se denomina un accidente cerebrovascular trombótico. Un
coágulo se puede desprender desde otro lugar en los vasos sanguÃneos del cerebro o alguna parte en el cuerpo y subir
hasta el cerebro para bloquear una arteria más pequeña. Esto se denomina embolia y causa un accidente cerebrovascular embólico. Los ACV isquémicos pueden resultar del taponamiento de las arterias por una afección
llamada ateroesclerosis. Esto puede afectar tanto a las arterias dentro del cerebro como de las arterias en el cuello que
llevan sangre al cerebro. Algunos accidentes cerebrovasculares isquémicos empiezan sin ningún sangrado y luego éste
se presenta dentro del área dañada.
ACV HEMORRÃGICO:
Ocurre cuando un vaso sanguÃneo en parte del cerebro se debilita y se rompe, provocando que la sangre se escape hacia el cerebro. Son factores de riesgo para padecer estos accidentes: la hipertensión arterial ( factor de riesgo número uno), Diabetes, Antecedentes familiares tanto de HTA como de diabetes, Colesterol alto, Consumo de alcohol,
Trastornos hemorrágicos, Consumo de cocaÃna, Traumatismo craneal. Ciertos medicamentos incrementan las probabilidades de formación de coágulos y, por lo tanto, aumentan las posibilidades de sufrir un accidente cerebrovascular. Las pÃldoras anticonceptivas pueden aumentar las posibilidades de tener coágulos sanguÃneos, especialmente en mujeres que fuman y tienen más de 35 años. Los hombres tienen más accidentes cerebrovasculares
que las mujeres; sin embargo, estas últimas tienen un riesgo más alto de presentarlo durante el embarazo y en las semanas inmediatamente posteriores a éste. Los sÃntomas del accidente cerebrovascular dependen de qué parte del cerebro esté dañada. En algunos casos, es posible que una persona ni siquiera se dé cuenta de que ha tenido un accidente cerebrovascular. Los sÃntomas generalmente se presentan de manera súbita y sin aviso o pueden ocurrir a intervalos durante el primero o segundo dÃa. Los sÃntomas por lo general son más graves apenas sucede el accidente cerebrovascular, pero pueden empeorar lentamente. La persona puede presentar un dolor de cabeza de comienzo repentino, Cambios en la lucidez mental (incluyendo coma, somnolencia y perdida del conocimiento), Cambios en la audición, Cambios en el sentido del gusto, Torpeza inusual, Confusión o pérdida de memoria, Dificultad para tragar, Dificultad para leer o escribir, Mareos o sensación anormal de movimiento (vértigo), Pérdida de control de esfÃnteres, Pérdida del equilibrio, Pérdida de la coordinación, Debilidad muscular en la cara, el brazo o la pierna (por lo regular sólo en un lado), Entumecimiento u hormigueo en un lado del cuerpo, Cambios emocionales, de personalidad y estado de ánimo, Problemas con la vista, incluyendo disminución de la visión, visión doble o ceguera total, Cambios en la sensibilidad que afectan el tacto y la capacidad para sentir el dolor, la presión, las temperaturas diferentes u otros estÃmulos, Problemas para hablar o entender a otros que estén hablando, Problemas para caminar. Un accidente cerebrovascular es una emergencia médica. El tratamiento inmediato puede salvar vidas y reducir la discapacidad. Llame al número local de emergencias o busque atención médica inmediata ante los primeros signos de un posible accidente cerebrovascular.
Fuente: Medline Plus